Megan creció en Virginia y ya de pequeña sintió fascinación por lo oculto, en especial desde que su padre le enseñó a leer el tarot. En 2019 decidió ampliar su arsenal de brujería, y en los últimos cinco años ha aumentado sus conocimientos y experiencia hasta el punto de que ahora se dedica a enseñar sus propias prácticas en YouTube, Instagram y TikTok. Ha acumulado un gran número de seguidores de todo el mundo que disfrutan de sus consejos, hechizos y trucos de brujería para principiantes. La práctica mágica de Megan fusiona la espiritualidad eurocéntrica y la asiática, en un guiño a sus propias raíces.